Son muchos los vinos que se pueden degustar en toda Castilla y Leon, desde los de la zona de Salamanca, Zamora, con su centro indiscutible en Toro, el Bierzo, Ribera del Cea, Ribera del Duero, Cigales y Arlanza.  En Castilla y Leon tenemos una gran variedad de rutas enoturísticas para poder disfrutar de estas denominaciones de origen.

Hoy os vamos a proponer 3 de ellas.

Ribera de Duero

El atractivo recorrido por la ribera del Duero lleva a transitar  entre algunos de sus principales viñedos y bodegas como la de Yllera, Protos, Pesquera o la mítica Vega Sicilia. Los tintos jóvenes aparecen en su tonalidad púrpura, amplísima de aromas frutales y silvestres, plenos de sabor y con suavidad destacada. Los tintos de crianza y reserva, maduran en barrica y, tras el reposo en botella, se presentan como largos y elegantes. Armoniosos y redondos con intenso color guinda y ligeros matices violáceos, proporcionando un finísimo “bouquet”. Los grandes reservas del Duero son, quizás, los vinos más longevos de España. Poseen innumerables manifestaciones sensoriales que mejoran con la permanencia en botella.

Dentro de este paseo por la Ribera del Duero, podemos visitar una gran variedad de bodegas que nos ofrecen un  recorrido por la historia, elaboración y degustación del vino.

En ella podemos ver el impresionante Castillo de Peñafiel que acoge en su interior una original propuesta museística dedicada a explorar y explicar todos los entresijos del interesante mundo del vino.

Este museo se ha convertido en un referente de visita imprescindible para cuantos viajeros recorren las fértiles vegas del Duero. El recorrido por sus salas ofrece una detallada lección que interesa tanto al profano como al experto y pone al corriente del largo y complicado proceso de elaboración del vino. El museo tiene también entre sus objetivos la realización de actividades que favorezcan la investigación y el intercambio de conocimientos relacionados con el vino.

A 25 km. de aquí podemos visitar las bodegas con Denominación de Origen de Cigales, en plena campiña del Pisuerga, donde el clima continental, con temperaturas extremas y escasa pluviosidad, influye notablemente en el proceso de maduración y donde el color de “piel de cebolla” se alza como principal característica de este vino fino y aromático.

Los claretes, y rosados de la zona son excepcionales. Vinos jóvenes de muy llevadero trato, refrescantes y naturales, apagan la sed y sirven a todas horas. Hay claretes frescos a granel cuya relación calidad/precio resulta excelente. Sustentan su fama gracias a la suavidad, equilibrio y ligereza proporcionada por la variedad Tinta del País, que constituye su base de elaboración, si bien hay que hacer notar que también componen sus esencias proporciones menores de Garnacha, Verdejo, Albillo y Viura.  Cigales es, sin duda, la capital de los claretes de Castilla.

Estas tierras conservan innumerables huellas de un pasado esplendoroso.

Numerosos castillos jalonan sus municipios, como el de Trigueros del Valle,

el de Fuensaldaña -hoy sede de las Cortes de Castilla y León

o el de Mucientes, donde permaneció Juana La Loca.

Junto a los castillos, y cuando la paz se iba consolidando, comenzaron a extenderse los viñedos, especialmente propiedad de los monasterios, que necesitaban el vino tanto para el culto como para su consumo privado.

En Dueñas, en el palacio de los Condes de Buendía, estuvo Fernando el Católico disfrazado de arriero para conocer a Isabel y preparar los esponsales y allí volvió de nuevo cuando enviudó para unirse con Germana de Foix. En Cigales se enfrentaron extutores y validos de Alfonso XI “el Justiciero”; se reconcilió Pedro I “El Cruel” con sus hermanos bastardos, y también lo hizo Juan II con los Infantes de Aragón.

Entre Lerma y Covarrubias, en la provincia de Burgos, se abre el valle del Arlanza, de buen viñedo en el que predominan las variedades Tinto Fino, Garnacha y Albillo. Su consecuencia son unos vinos rosados, ligeros, frescos y afrutados.

Dentro de la zona existen lugares de gran interés cultural y turí­stico, como pueden ser:

Lerma

Santo Domingo de Silos

Covarrubias

Santa Mª del Campo

También existen zonas de gran belleza paisají­stica, como la Sierra de Covarrubias y el desfiladero de la Yecla.

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