Hoy queremos dar homenaje a la mujer palentina contando como curiosidad su leyenda.

En el año 1386 reinando en Castilla Juan I, como consecuencia de la batalla de Aljubarrota, Castilla quedó desguarnecida, lo que el Duque de Lancaster, consideró una situación óptima, para revindicar la corona de Castilla de la cual se consideraba pretendiente legítimo. Desembarco en Galicia y empezó su incursión hacia el núcleo de Castilla. Tomó sucesivamente, La Coruña, Santiago, Orense, y entabló batallas victoriosas en diversos frentes de Castilla, hasta que llegó a Palencia, a primeros de junio de 1387, donde fue derrotado por las mujeres de la ciudad (en ausencia de los hombres), lo cual refrenó las pretensiones dinásticas del Duque de Lancaster.
lancaster
Juan I para premiar dicha gesta, dio el privilegio perpetuo a las mujeres de Palencia de ser caballeros de honor y portar la banda de oro que las iguala a los caballeros.

traje palentino

El rey Juan I concedió el privilegio a las mujeres de Palencia, de poder llevar la banda dorada que, hasta entonces, sólo ostentaban los caballeros. El honor fue debido a la defensa que de la ciudad realizaron las mujeres en mayo de 1388 contra el ejército inglés del Duque de Lancaster. Hoy en día es un distintivo que únicamente pueden llevar las mujeres palentinas.

Como recuerdo de la valentía de la mujer palentina, además de la banda de oro también guarmanos una mesa de nogal, rematada con una gran placa de mármol, en la que se recuerda el privilegio otorgado por el rey Juan I a las mujeres de Palencia por haberse enfrentado a los asediadores ingleses cuando los hombres palentinos se hallaban ausentes, enrolados en las mesnadas reales. En la inscripción se recoge que a las mujeres de Palencia se les concedió el honor de poder adornar sus tocas con los colores oro y rojo, un privilegio sólo reservado a los caballeros.

mesa recordatorio

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